Max Verstappen tendrá un nuevo compañero en Suzuka. Red Bullfulminó en la semana de receso entre la cita de China y la siguiente de Japón a un Liam Lawson que se ha quedado sin asiento en el primer equipo de la escudería de Milton Keynes en lo que dura un parpadear de ojos. Han bastado dos grandes premios para que los severos rectores (con Helmut Marko como buque insignia) hayan decidido ejecutar al neozelandés, quien deberá reconstruir su reputación en Faenza (formará pareja con el debutante Isack Hadjar en el Visa Cash App Racing Bulls).
El elegido para intentar poner las cosas difíciles al número 1 actual del Gran Circo no es otro que Yuki Tsunoda. El nipón ha tenido que esperar bastante hasta haber encontrado una rendija por la que colarse en la escuadra energética. Han sido 89 grandes premios (contabilizando los disputados con AlphaTauri y Racing Bulls) hasta alcanzar la tierra prometida.
El sexto compañero de Max
Tsunoda es el sexto vecino de garaje de Mad Max. La lista es larga y con reputadas figuras de la categoría reina del automovilismo: Carlos Sainz, Daniel Ricciardo, Pierre Gasly, Alex Albon, Checo Pérez y el recién defenestrado Lawson.
Pues bien, el '22' no es de los que enarbolan la bandera de mantener un perfil bajo. Con vistas a su estreno con Red Bull (y con el plus de que el tercer gran premio de 2025 se corre en su jardín), Tsunoda alberga la esperanza de hacer vibrar a los suyos... desde la zona noble del trazado nipón.
"Siendo sincero, nunca esperé correr para Red Bull en el GP de Japón. Este año es el último de la alianza entre Red Bull y Honda, así que correr en Suzuka con ellos parece cosa del Destino. Todo ha cuadrado para que yo esté aquí hoy. Estoy muy feliz de estar en Red Bull, lo he pensado con detenimiento y correr para ellos en Japón parece producto de un sueño", confiesa en unas declaraciones recogidas por Motorsport.com.
Grandes esperanzas
Y agrega henchido de emoción: "No quiero subir mucho las expectativas, pero para este Gran Premio de Japón, quiero acabar en el podio. Dicho esto, sé que no será nada fácil. Mi prioridad es entender el coche, ver cómo se comporta en comparación con el Racing Bulls. Si puedo disfrutar y familiarizarme con el RB21 en los Libres 1, sé que los resultados llegarán y si eso conduce a un podio, sería increíble".
Lo que es evidente es que el competidor de 24 años da por hecho que lo va a hacer bien. "Pasé dos días en el simulador para adaptarme al nuevo monoplaza. A partir de esa experiencia, no me pareció que el coche fuera tan difícil de pilotar. Tengo la impresión de que la parte delantera responde mucho, como la gente dice, pero si me preguntas si es difícil de manejar, no diría que me ha dado una sensación particularmente extraña, como mínimo en el simulador", remacha.